lunes, 19 de septiembre de 2011

Ansiedad

¿Que es la ansiedad? ¿Un deseo vehemente?¿Un estado psiquico? ¿Son solo palpitaciones y falta de aire?
¿Es un lamento hondo del corazón por algo que ya no está a su alcance? ¿Es un dolor en el pecho, por que ya no puede contener esa valvúla desbocada, ese motor a punto de estallar por la ausencia?.
Una droga que ya no pueda calmar nuestro espítiru maltrecho. Unos besos que ya no perlan nuestra frente cansada. Una valentía perdida en el camino de la vida. Pequeñas dosis de algo que hasta ahora nos daban las fuerzas para seguir adelante.
Ansiedad por recuerar lo que no esta, ansiedad por arrancarnos de cuajo esa maldita valvúla que duele tanto.

martes, 13 de septiembre de 2011

Sangre

Derramandose de mis entrañas, resbalando por la piel de mis brazos, goteando de todos y cada uno de mis dedos.
Sangre de mi corazón, mi vida roja y espesa que desaparece en ríos caudalosos.
Sangre y carne, huesos y músculos... Sangre que duele, sangre que quema... sangre que veo desaparecer entre mis manos cada vez más vacías.
Sangre que me lleva hacia la muerte.

martes, 23 de agosto de 2011

Lluvia en mis zapatos


Lluvia en mis zapatos, viento helado en mi rostro… miro entre las lágrimas del cielo, la calle mojada, la gente huye del agua como de la misma muerte. Todos corren sin sentido, sin mirar atrás y yo te busco entre sus caras. Hace tiempo que camino en silencio como loca descarriada que navega solo en mares de demencia, buscando mi destino encarnado en tu pecho, tan cálido como un hogar en invierno, tan acogedor como un lecho en la inhóspita noche. Siempre supe que debía buscarte, aún sin saber tu nombre, sin conocer tu cara naci con una idea en mi mente y era encontrarte.

Desfilan millones de rostros frente a mí excepto el tuyo, la vida transcurre se escapa entre mis manos y tu eres esquivo… el frío atenaza mis brazos mientras sigo esperando,  a veces creo vislumbrarte entre la muchedumbre, pero es solo un espejismo efímero. Aún así te oigo, te siento aquí muy dentro de mí, si hoy aún late mi corazón es por la certeza de que te encontraré. Pero llueve y mis zapatos cada vez están más empapados.

Confío en que pronto amainará esta inclemente tempestad, que pueda ver por fin un claro en este oscuro cielo, pero llevo mucho tiempo ya esperando y mi cuerpo esta aterido,  no me responden los dedos y mis rodillas flaquean. Temo no poder aguantar más. Tu voz resuena en mis oídos, un susurro cálido que da vida a este pobre corazón, que ya no quiere latir más en soledad.  La vida no sonríe a quienes se quedan esperando que las cosas pasen. Ahora lo sé, demasiado tarde. Cuando por fin te alcanzo,  mi corazón esta tan frío como una piedra, te veo levantarlo con cuidado entre tus manos, mientras mi vida hecha jirones de espeso humo se esfuma con el viento.

Me consuela saber que tu calor esta fundiendo lo que queda de mi, que mi pétreo corazón se derrite, se derrama entre tus manos y se mezcla con la lluvia,  seré río que se pierda en el mar, agua que riegue sedientos campos, empaparé lechos y valles y quién sabe si con suerte, también seré lluvia en tus zapatos.

martes, 16 de agosto de 2011

El ángel caido.

En el cristianismo, un ángel caído es un ángel que ha sido expulsado del cielo por desobedecer o rebelarse contra los mandatos de Dios.

Pero me pregunto yo, un ángel cae por que es rebelde, por que sucumbe a varios pecados o a sus instintos o un angel tambien puede caer por que sus alas pesan demasiado?
Las alas son demasiado bonitas, lucen inmaculadas sobre sus espaldas, brillantes, majestuosas. Pero a veces pesan demasiado. Tanto que el ángel no puede soportar más el peso de tanta celestialidad y se ve arrastrado hacia el abismo.
Alas de cristal, alas de dulzura, de belleza, de comprensión, de generosidad, de respeto. Alas de oro, alas de amor, de cariño, de amistad, de fraternidad. Alas de plata, de honestidad, de sinceridad, de decencia, de alegría, de bondad, de lealtad. Alas como piedras preciosas, alas que pesan toneladas.
Es muy difícil mantener el vuelo con semejante carga a sus espaldas.





lunes, 8 de agosto de 2011

El murmullo del agua


Soporto miradas que rezuman odio, escucho susurros más venenosos que la serpiente más letal, siento como si pendieran mil alfanjes sobre mi cabeza, mientras mis pasos recorren los pasillos y jardines de este palacio los odios más tenaces conjuran formas a cual más cruenta de acabar con mi vida. Y sin embargo soy reina, soy la Estrella del Alba que ilumina estos fríos palacios, soy la cautiva, la favorita alzada por encima de las cabezas de todas estas arpías ponzoñosas. Y me detestan porque nací cristiana, porque mis manos llegaron a tejer hilos que manejaban este reino y no me dediqué a mirar pasar la vida arrobada esperando la llegada de mi rey entre los almohadones del harén.
Hubo un tiempo en que me llamaban Isabel, mientras correteaba como una niña traviesa por los caminos de mi añorado Jaén, ahora soy Fátima Soraya reina de Granada, Sultana de la Alhambra, aquí donde llegué cautiva y donde fui coronada. Y ahora que el fin está tan cerca es una jaula dorada que añoraré más allá de mi muerte. Mañana todo estará hecho, mi rey caminará por estos pasillos por última vez con la corona sobre su cabeza. Hace tiempo que la vida escapa de su cuerpo, que las traiciones drenan día a día su fuerza y majestad. ¡Ay Aixa! ¡Que no vivas para contemplar tu estirpe reinando en mi Granada, que tus ojos no se cierren para siempre mirando por la ventana la luz que baña mi Alhambra!
Cierro los ojos y oigo el cristalino sonido de cientos de fuentes y acequias, ese murmullo incansable que acaricia mis oídos, que eriza mi piel y me envuelve en un fresco abrazo. Aspiro el perfume de millones de flores, rosas, geranios, claveles… los pájaros acuden cada amanecer a despertarme con sus trinos y cantos. Recibo el cálido beso de la luz del sol en mi piel cuando me asomo a la ventana de mis aposentos o paseo por los jardines del Generalife. Y mañana cuando deba abandonar mi Alhambra moriré a cada paso que me aleje de ella. Porque el mayor regalo que me dió mi rey fue este, nunca esperé costosas joyas ni magníficos ropajes. Agradecí y recompense con creces cada beso que me ha dado, cada vez que mis entrañas recibieron su anhelante deseo.
Pero jamás me alcanzara la vida para agradecerle que me hiciera reina de este paraíso, ni jamás podré volver a ser feliz lejos de mi Alhambra. Soraya se irá dejando atrás su más preciado tesoro y la Alhambra perderá para siempre su Estrella del Alba, que Alá no permita que una reina vuelva a brillar nunca en este palacio.

martes, 5 de julio de 2011

El largo y cálido verano

Hace tiempo que no actualizaba cierto? en realidad no tenía razones de peso... supongo que simplemente la pereza. Siempre he dicho que me limitan la inspiración varias cosas... la principal de ellas la vida cotidiana. En estos meses el trabajo se ha convertido en la pesadez de cada verano y no me encontraba con ganas de nada. Solo quisiera que estos meses pasaran rápido pero luego me paro a pensar que el futuro y su consiguiente incertidumbre me dan demasiado miedo para desear que llegue rápido.
Estos meses incomunicada... me refiero incomunicada en mi sentir y en mis estúpidos pareceres me agotan profundamente. Me veo rodeada de un universo que no por conocido deja de ser vacuo y dañino. Siempre me he negado a vivir esa existencia predefinida. Naces, creces, haces lista de boda, te reproduces y al llegar la jubilacion mueres. Pero es que hay otra opción? hagas lo que hagas debes ser un humano cucarachil mientras estes en este mundo. Hace tiempo pensaba que si había algo excepcional en mi tendría opciones de hacer algo diferente. No se aún si hay algo especial en mi... lo que se es que no he escapado de ese embudo de asfixiante ser social... Todo a mi alrededor me exige ser cucarachil y si no lo soy de alguna manera soy una fracasada.

En eso el mundo está de acuerdo... si 36 años y soy un fracaso. En fin cucarachas mías... mientras vosotras seguis pensando que ropita comprarle a vuestros Kevins, Aarones varios y Albitas varias, mientras os preocupeis de alimentar vuestra hipoteca, vuestro coche, vuestra hambre social yo intentaré seguir siendo la mediocre, la fracasada, la rechazada. Pero seré yo.

Y todavía me quedan 2 meses más...
Después podré quejarme de otra cosa.

Mi impaciencia


A veces he corrido tanto que he llegado antes de que todo empezara a existir. Cuando me di cuenta de mi prisa ya era tarde para volver atrás y me percaté de que me había perdido el maravilloso paisaje que rodeaba el camino. Todas las gentes que pude haber saludado a mi paso y todas las vivencias que pude haber experimentado. Conforme me acerco a mi destino real, me duele sentir que he llegado después de todo, demasiado tarde a la que debía haber sido mi vida.

Aún sigo comiéndome el tiempo a bocados cuando creo vislumbrar una ansiada recompensa, un mágico oasis donde dejar descansar mi alma maltrecha y mi cuerpo descolocado... Demasiado rápido de nuevo, arrastrándolo todo a mi alrededor, destrozando el camino, alterando la paz de todo lo que me rodea, un hermoso paisaje que como siempre no me detengo a observar. Así si alguna vez alguien ha querido seguirme, se ha detenido cansado y asombrado mirando alejarse mi silueta recortada en el horizonte. Y cuando he vuelto mi mirada atrás no he encontrado la suya buscándome sino solo un inmenso y letal silencio.

La única que me ha seguido siempre ha sido ella, mi soledad… es la única tan veloz como yo.
Es la única que me ha querido más allá de todo, su amor roza casi la obsesión quizás por que yo misma la dejo ansiarme tanto. La odio tanto pero se que es mi criatura fiel, mi pérfido vampiro que nunca me abandonara… necesito que me destruya para sentirme viva. Llorar por ella para saber que aún existo.

Los caminos de la vida son largos mi adorado caminante, cuando te sentí a mi lado salí corriendo esperando encontrarte al final del camino y tú me viste correr anonadado sin atreverte a pedirme que parara. Me sentí sola de nuevo cuando era tarde, creo que mejor me quedo sentada en esta piedra por si alguna vez nuestros caminos se encuentran de nuevo.